Entrevista - Cuáles son tus expectativas salariales

¿Cuáles son tus expectativas salariales? – Pregunta de entrevista

“¿Cuáles son tus expectativas salariales?”. Pregunta básica de entrevista, que antes de responderla, nos puede dar mucha información. Si te la hacen durante la primera entrevista, sin duda se refiere a una pregunta “criba”, es decir, una pregunta para descartar candidatos. Si se realiza durante la segunda entrevista o mejor, en sucesivas, ¡felicidades!, esta es una señal clara de que te estás acercando a la línea de meta.

 

Por otro lado, a menos que seas un negociador maestro, es importante tomarse un tiempo para preparar esta pregunta y eso es lo que vamos a hacer hoy. Como afrontar la pregunta “¿Cuáles son tus expectativas salariales?” y no morir en el intento.

 

 

Hoy, intentaré mostrarte la mejor manera de responder “¿Cuáles son sus expectativas salariales?” sin dejar ni un euro encima de la mesa. Y esto, ya te debería dar una pista.

 

Primero, hablemos sobre por qué los seleccionadores hacemos esta pregunta.

 

 

Razones detrás de la pregunta

 

Como hemos mencionado anteriormente, si has llegado a esta pregunta, lo normal y salvo excepciones es que estés bien posicionado en el proceso (ya sea por un buen curriculum o por que la entrevista está yendo por buen camino). Ten en cuenta que, si el reclutador no se entusiasmó con tus respuestas anteriores, es probable que ya le den igual los detalles sobre tus pretensiones salariales, pues no te va a contratar.

Esto es así en un alto % de ocasiones, aun cuando, tienes que tener en cuenta, que también hay reclutadores que tienen la pregunta en su guion, y te la harán si o si, además de los que la dejan apuntada en su base de datos para otros posibles puestos.

Esta pregunta surge porque el empleador tiene curiosidad por tres aspectos, de los cuales, los dos últimos, puede que te sorprendan:

  • Quiere saber si la empresa puede permitirse tu salario.
  • Espera descubrir en qué niveles te mueves. Esto se refiere a cómo afectará, sobre en tu motivación, si te contratan, y existe un cambio brusco para bien o para mal en tu nivel salarial.
  • Quiere saber qué valor le das al trabajo que harás.

¿Te sorprende verdad?, pues esta es la realidad.

 

 

Cómo no contestar

 

Antes de seguir, me gustaría enfatizar y dejar claro cómo no vas a responder a esta pregunta. Te sorprenderá esto, pero la realidad es así. Debes de retrasar al máximo, dentro de las diferentes entrevistas, el desvelar las cartas de tus pretensiones salariales. ¿Por qué?, es fácil, porque cuanto más tiempo pase, más tiempo habrás invertido en venderte, y por tanto, más valor te dará el entrevistador. Es más, si sigues avanzando en los procesos, es que la venta está resultando, y el valor que al principio te daba la empresa, ahora es superior.

 

Por otro lado, si el entrevistador se empeña que no evadas la pregunta y respondas algo, te voy a desvelar las verdaderas líneas rojas, que te pueden llevar al buzón de los descartados de inmediato, si respondes inadecuadamente a esta pregunta.

 

  • No respondas con un número específico 

Trata de evitar dar un salario concreto. Intenta apurar y esperar hasta que el contratador ofrezca una cantidad o un rango, ya que esto facilitará la negociación. En ultimo caso, ofrece un rango amplio y alude a conocer específicamente todos los puntos y condiciones del nuevo trabajo.

  • No apuntes demasiado alto 

Es bueno tener confianza, pero no tanta, como para que esté fuera del rango del empleador, si esto es así, tu estarás fuera. Es importante en este punto saber el salario promedio para tu puesto. Investiga en la red y en otros portales, datos sobre el sector y la empresa antes de la entrevista.

  • No respondas ofensivamente

Digamos que tienes un salario en mente y la oferta que recibes es 15K/año más baja. No saltes sintiéndote humillado ni te levantes y te vayas. Responde cortésmente preguntando si esa cantidad es negociable. Recuerda que nuca sabes, primero, si te has precipitado, y el salario era realmente negociable, o si en el futuro, podrás ser llamado para otro puesto de más nivel, o incluso si en el futuro también, te cruzarás una vez más en el camino del reclutador, quien sabe si en otra empresa o consultora de selección. Esta batalla está perdida, pero vendrán otras.

 

Cómo contestar

 

Entrevista de trabajo

 

 

  1. Intenta verificar el salario

Lo primero que deberás hacer para prepararte la respuesta, es averiguar qué rango de salario es realista.

  • Puedes aprovechar una variedad de sitios web, y de informes sectoriales, como los que pueden sacar anualmente empresas como Ranstad, Michael Page o Hays. Sobre todo, en el caso de las grandes empresas que tienen muchos datos salariales; para las Pymes, hay que ir con más cuidado y en general, contar con un salario, un nivel más bajo que las multinacionales.
  • Si no puedes encontrar la compañía o posición exacta, puedes buscar los promedios de la industria según la ubicación.
  • Un lugar ciertamente interesante y poco utilizado es LinkedIn. Contactar con exempleados, para pedirles ayuda en cuanto a rangos salariales de ciertas posiciones, dentro de la empresa de la cual han trabajado, es una opción ciertamente acertada y tengo que decir que suele funcionar.

 

Con todo esto, si has investigado bien, te has informado de lo que una persona promedio está recibiendo salarialmente en tu posición. Ahora es tiempo de evaluarte a ti mismo. Piensa en tu educación, habilidades y experiencia. Con base en esto, pregunta clave, ¿mereces un salario que esté por encima del promedio o por debajo del promedio?

 

Deberías poder llegar a dos números fundamentales para ayudarte a responder cuáles son sus expectativas salariales.

  1. ¿Cuál es el salario de tus sueños que no podrías rechazar?
  2. ¿Cuál es el salario más bajo que aceptarías?

 

Esto te va a proporcionar un Rango general, que deberás afinar un poco ya que lo normal es que este rango así en bruto, sea demasiado grande. En estos casos, todo depende de la oferta profesional, lo interesado que estés en ella y tu poder de negociación (no es lo mismo estar trabajando, que no estarlo, ni tampoco estar trabajando a gusto, bien considerado y motivado, que estar trabajando, deseando salir de la cárcel que tienes por empresa).

 

En este sentido, el límite que más ha de variar es el superior, es decir, el salario más alto que no podrías rechazar. Este sería más alto o bajo en función de tu poder negociador y tu motivación hacia el nuevo puesto, pero en general, deberías de bajarlo para ser más realistas.

 

Ahora que has afinado un rango de salario con el que puedes trabajar, pasemos a la entrevista real, pues todo este primer punto, es un trabajo pre-entrevista.

 

  1. Evita responder primero

Cuando estás sentado cara a cara con un reclutador que te pregunta “¿Cuáles son sus expectativas salariales?” ¡Es importante ser duro! En caso de que no lo hayas notado, la negociación salarial es como un juego de ajedrez. Los dos jugadores, se turnan para moverse hasta que, finalmente, un jugador se queda sin movimientos. Tu objetivo es intentar “pasar la pelota” al entrevistador cada vez que te pregunte cuál es tu pretensión salarial.

 

En otras palabras, no te sientas presionado para proporcionar la cantidad exacta. Lo ideal es no ser el primero en dar una cifra o rango, pero a veces, no te queda más remedio. Si sabes o está publicado el rango salarial de la oferta (eso sería como que el entrevistador ha movido primero), lo ideal es proporcionar un rango que se adapte a él (si es que está dentro de tu rango), picando el nivel superior por encima para tener margen de negociación.

 

Si no hay información, pero, aún así, estás a gusto con el rango que has establecido, puedes darlo. Si dudas, quizás sea mejor dejar que la empresa mueva ficha primero, pero para ambos casos, te voy a mostrar unos ejemplos de lo que serían respuestas potentes a la pregunta que nos ocupa.

 

Ejemplo de respuesta a esta pregunta, NO ofreciendo un rango:

 

Aquí, nos centraremos en dar una respuesta positiva, y sobre todo, dejar la pelota en el tejado del entrevistador.

Gerente de contratación:  “¿Cuáles son sus expectativas salariales?”

Solicitante: “Para ser honesto, estoy más interesado en encontrar una posición a largo plazo donde pueda seguir aprendiendo y creciendo. Estoy seguro de que una empresa como la suya ofrecerá un salario que sea competitivo en el mercado actual”.

Para mí, esta respuesta es genial, deja abierta muchas puertas y margen para negociar, ya que dependiendo de lo que te ofrezcan finalmente, puede parecerte un salario muy competitivo o poco competitivo.

 

Ejemplo de respuesta a esta pregunta, ofreciendo un rango en el caso de que no te den otra opción:

 

Gerente de contratación:  “¿Cuáles son sus expectativas salariales?”

Solicitante: “Al investigar esta posición en el informe salarial de Hays 2020, descubrí que un salario típico para esta posición y tamaño de empresa sería entre 30-45K / año. ¿Es así en esta compañía?”

Aquí, no solo marcas un amplio rango, sino que, primero, te apoyas en un estudio, por lo que si te pasas, en vez de ser tú el “atrevido”, lo es el estudio, y segundo, ya que no te ha quedado más remedio que desvelar tus cartas, invitas a la empresa a que desvele las suyas. Si la empresa lo hace, te da la opción de contra-responder rápidamente, si te has quedado demasiado por encima, o por debajo en tu rango.

 

Ejemplo de respuesta a esta pregunta, en fases muy tempranas del proceso:

 

Hay ocasiones, en que la pregunta es demasiado precipitada. A penas sabes el nombre del puesto, y cuatro funciones muy generales que venían en la oferta o te ha relatado el entrevistador. En ese caso, no te recomendaría dar un rango, pues no está bien definido el puesto, y te puedes encontrar con sorpresas.

 

Realmente no es profesional realizar esta pregunta en fases tan tempranas del proceso, en primer lugar, porque estas obligando a alguien, a que se comprometa a pagar un importe por un coche que aun, ni siquiera ha visto (Se que me han ofrecido un coche berlina de cinco puestas Diesel, pero… ¿tiene aire acondicionado?, ¿Cuántos caballos?, ¿es rojo o verde?, ¿de qué marca? Etc, etc, etc), pero como en todos los sectores del mundo, gente poco profesional, te vas a encontrar y, por tanto, debes estar preparado.

 

El ejemplo sería el siguiente:

Gerente de contratación:  “¿Cuáles son sus expectativas salariales?”

Solicitante:  “Bueno, este puesto no tengo claro si será exactamente el mismo que mi trabajo anterior. Preferiría que discutamos cuáles serían mis responsabilidades aquí y así determinar lo que sería para mi un salario coherente para este trabajo”.

 

Es una respuesta directa que nadie te va a reprochar, y si lo hacen, empieza a estar alerta, pues son signos de que puede que ese no sea el trabajo de tus sueños, ni el salario que estás esperando.

 

RECUERDA

 

Intenta que el reclutador mueva ficha primero.

Al dar tus expectativas salariales, evita indicar un solo número, da un rango.

Se honesto en este tema, ya que se trata de lo que será tu compensación por tu trabajo.

Si tú eres el principal candidato para el puesto vacante, no tendrás problemas para conseguir el salario de sus sueños, pero esto es difícil saberlo.

Ten siempre presente tu salario en € brutos por año. Si te dan una oferta en € netos por mes, o en € brutos por mes, pero no te especifican las pagas, pide que te traduzcan la oferta a € brutos por año o como mínimo, que te digan cuales serían el número de pagas (la diferencia, es grande). Puedes hacer tus cálculos en páginas de internet, ingresando en Google por ejemplo la frase “Calcula tu sueldo bruto”, para saber exactamente y de manera actualizada, como traducir tu salario bruto anual, a neto mensual, dependiendo de tu número de pagas.

Para finalizar, sé que esto que te voy a decir ahora es difícil de asumir, incluso para algunas personas, difícil de renunciar, pero mi último consejo de este post es que no te conformes con empresas que buscan solo puestos baratos. Generalmente van acompañadas de jornadas maratonianas y de un trato poco profesional. Sé que hay ocasiones en las que no tienes posibilidad de decir NO a esas ofertas, pero si puedes, detéctalas y evítalas.

 

Hemos terminado por hoy, ¿ya tienes claro cuál es tu banda salarial?, espero que sí. Trabaja la respuesta con seguridad y confianza y la negociación empezará por buen camino. Más adelante, en próximos posts, abordaremos la negociación en sí, como cerrar una excelente negociación salarial.

 

Nos vemos en el siguiente post. Un saludo…

 

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